You are currently browsing the monthly archive for Octubre, 2008.

Un viejo cuenta cuentos, ya cansado de la vida, pero con un rostro de satisfacción por haberla vivido bien, contaba otro de sus tantos cuentos. Narrando a fragmentos, tomándose un tiempo.

De caminantes, caballos, aves herreros y pobres. Un cuento cómo siempre tan entretenido, igual que el resto; los niños los miraban con asombros, percibiendo cada emoción de los personajes contados. Se les veía reír, se les veía llorar, se les veía gritar del susto, has de frio y sudor, igual que ellos.

A un lado una taza de café ya tibio, después del segundo cuento, ni a la mitad llegaba, pues el viejo se concentraba más en recordar, o aumentar los cuentos, que en tomar la taza y beber de ella.

Un perro paso excitado, ansioso y contento; con ganas de jugar, pasando a tumbar la mesita del viejo donde estaba el café. Cortó de un tajo el cuento, y la misma inspiración del cuentista. Haciendo uso de las más agradables bondades del idioma, regañaba al perro, mientras los niños reían sin poder sostener la respiración; el perro, sólo agitaba la cola y la draba de su todavía excitación.

El viejo tomaba su bastón, para levantarse, y dejar notar su presencia sobre los niños sentados en el suelo; se dio vuelta, camino unos pasos en silencio para sólo levantar la mirada y perderla en ese naranja atardecer.

fernando v.

A través de mis ojos percibo el entorno… no escucho, no siento; ni hablo ni huelo. Me limito a sólo proyectar mi ser por medio de la mirada; donde sólo pienso y no implemento. Mis piernas no sirven y, mis manos y cuello tampoco. No giro, no vuelvo; sólo detengo mi contemplar del viento.

No lloro… y tampoco grito, ni rio, ni hablo, ni asusto, ni toco, ni bebo, ni suspiro, ni enfurezco, ni corro, ni nado… ni nada de lo que te puedas imaginar.

Sólo vivo del pensar de mi pequeño gran mundo fantástico visceral.

fernando v.

Otro rescate más de mi antiguo blog, con algunas correcciones de ortografía por eso de las prisas al momento de escribir, espero lo disfruten. Un saludo!

El mal necesita del bien para vivir, así que luchará por siempre pero nunca vencerá, pues perdería el sentido de su existencia; no así el bien, que claramente equilibra sus fuerzas, pero jamás necesitará de él.

fernando v.